Y es que hoy es día de números primos (o no tanto) y resoluciones de año nuevo.
La Agente - a marchas forzadas hacia la santidad - ha sido una vez más forzada a ser Conciencia Caribeña y albacea de mis terrenales voluntades. Temeremos los recordatorios nihilistas con los que fuímos tan felizmente espoleados durante el año pasado.
Ayer fué un día de año nuevo muy especial. Por muchas cosas. Con conversaciones agradables. Estimulantes. Divertidas. Ilusionantes… y alguna también para ponernos los pies en la tierra.
Me pregunto si la madre de la Casera pronosticó con tanto acierto para su hija las noticias que ésta me adelantó con radiante mirada y así me alegró el Martes.
Lo cierto es que aquella conversación justo después de Navidades se cumplió a rajatabla. En todos los aspectos.
Y desde ese día, menos conjeturas de números primos y racionalidad científica, y más creer, que a lo mejor, aunque sólo un poco a lo mejor, hay una rendija de irracionalidad mágica que nos arropa.
Desde hoy, creemos oficialmente en las Meigas. Que haberlas haylas. Que aciertan de pleno. Y qué bien que lo hayan hecho.
Banda Sonora: “Read my mind” - The Killers (homenaje a 2008)